Nuevos Recortes en el Transporte Público: ¿Cómo Afectará a las Personas con Discapacidad y Otros Grupos Vulnerables?
Nueva Política de Transporte Público El Gobierno nacional anunció recientemente un nuevo recorte en la política de transporte público, que afectará directamente a las personas con discapacidad, personas trasplantadas…
Nueva Política de Transporte Público
El Gobierno nacional anunció recientemente un nuevo recorte en la política de transporte público, que afectará directamente a las personas con discapacidad, personas trasplantadas y pacientes oncológicos que viajan en servicios de larga distancia.
Según la Resolución 28/2026 de la Secretaría de Transporte de la Nación, se derivó el esquema de subsidios que compensaba económicamente a las empresas de colectivos por los boletos gratuitos otorgados en el marco de distintas leyes nacionales. A partir de ahora, las empresas deberán absorber esos costos dentro de su propia estructura tarifaria.
Argumentos del Gobierno
La Secretaría de Transporte sostuvo que el nuevo esquema responde al marco de "libertad tarifaria" impulsado para los servicios de larga distancia tras la implementación del Decreto 883/2024. En ese contexto, Nación argumentó que "la causa estructural que oportunamente justificó la implementación del esquema compensatorio ha sido superada".
Preocupación por el Impacto
La medida generó preocupación en distintos sectores vinculados al transporte y la discapacidad, debido a que las empresas dejarán de percibir compensaciones económicas por cada boleto emitido. En ese escenario, crece la incertidumbre sobre cómo impactará la decisión en el acceso efectivo a los pasajes gratuitos y en las futuras tarifas para el resto de los pasajeros.
Fuerte Incremento en el Costo del Transporte Público
Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el boleto mínimo de colectivo aumentó entre un 1221% y un 1545% desde diciembre de 2023. El estudio advirtió además que los aumentos superaron ampliamente tanto a la inflación como a la evolución del salario mínimo. En paralelo, también se registró una caída en la cantidad de pasajeros transportados y un incremento de la brecha tarifaria entre el AMBA y el interior del país.
Actualmente, en varias ciudades argentinas el boleto mínimo ya supera los 2 mil pesos.
