El intendente de Embalse, Córdoba, aboga por la preservación del turismo social
En un momento político impactante, el intendente de Embalse, Córdoba, Mario Rivarola, expresó su tristeza y frustración ante la situación de los despidos masivos y el desmantelamiento de la Unidad Turística Embalse, un…
En un momento político impactante, el intendente de Embalse, Córdoba, Mario Rivarola, expresó su tristeza y frustración ante la situación de los despidos masivos y el desmantelamiento de la Unidad Turística Embalse, un símbolo del turismo social argentino.
Rivarola, visiblemente emocionado, describió el impacto económico en la región de Calamuchita y la situación de las familias afectadas, que ya superan las 250 personas.
El intendente señaló que tomó conocimiento de las nuevas cesantías a través de los propios empleados y no mediante una comunicación oficial, lo que generó más inquietud entre los vecinos.
Rivarola también cuestionó la falta de respuestas de los organismos nacionales involucrados y expresó su deseo de recibir respaldo para tratar de sostener parte de la actividad turística.
La situación se desencadenó tras la decisión del Gobierno nacional de autorizar a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) a vender 21 inmuebles públicos en distintas partes del país, incluyendo tres terrenos ubicados sobre la costa del Embalse de Río Tercero.
La Unidad Turística Embalse fue durante más de 70 años uno de los emblemas del turismo social argentino, permitiendo que jubilados, trabajadores y familias de bajos recursos accedieran a vacaciones subsidiadas.
El municipio de Embalse pasó de asistir a un número reducido de familias a distribuir más de 600 módulos alimentarios, mientras que comercios, emprendimientos y prestadores turísticos registran una fuerte caída de la actividad.
En este contexto, la actuación del intendente Rivarola es un claro ejemplo de la crisis que vive el país en materia de políticas públicas y la falta de consideración por la situación de las personas que dependen de estos servicios.
Es hora de que el Gobierno nacional y las autoridades locales trabajen juntos para encontrar soluciones y preservar los emblemas del turismo social en nuestro país.
