La historia del Club Atlético Rivadavia: un legado de 113 años
La entidad decana de la ciudad de Necochea, el Club Atlético Rivadavia, nació el 1º de marzo de 1913 en una humilde piecita de una propiedad ubicada en la esquina de Alsina y Balcarce, donde funcionaba el Gran Hotel, de don Santiago Torre. Es un orgullo recordar que la idea de crear este club surgió en ese humilde lugar donde hoy se vive tanto en la actualidad, la entidad cuenta con su sede principal en el centro de la ciudad. La primera reunión del club se llevó a cabo frente a la Panadería La Espiga de Oro, en calle 64 entre 63 y 65. Fue allí donde el club comenzó a tomar forma y a crecer, con objetivos claros de lograr grandes cosas en el deporte local.
En 1916, la joven institución obtuvo su primer campeonato, lo que marcó un punto de inflexión en su historia. Ese año, el equipo jugó en la Manzana Escolar, donde hoy se encuentra el Colegio Nacional. El Consejo Escolar le cedió el terreno al club y permaneció allí hasta 1928. Durante ese período, el club se convirtió en un referente en el deporte local, tanto en fútbol como en básquetbol y otros deportes. La pasión y el trabajo de los socios y dirigentes del club hicieron posible que Rivadavia se convirtiera en un líder en la escena deportiva local.
Un legado que transcurre por generaciones
En 1924, se consiguió la personería jurídica, cuando la institución era presidida por Luis Arigotti. A partir de entonces, el club tuvo el reconocimiento oficial para seguir creciendo y desarrollándose. Su actual sede fue inaugurada el 12 de octubre de 1953, lo que marcó un hito importante en la historia del club. Desde entonces, la entidad ha escrito páginas gloriosas en el deporte local, conquistando títulos en diferentes disciplinas. Además, Rivadavia fue uno de los cuatro fundadores de la Asociación de Fútbol de Necochea, que hoy es la Liga Necochea, junto a Huracán, Independiente y Ameghino.
Con 113 años de historia, el Club Atlético Rivadavia sigue siendo una institución importante en la ciudad de Necochea, y su legado se extiende más allá del deporte. Sus instalaciones céntricas, como la sede y el Piso de Deportes, son lugares emblemáticos donde la comunidad se reúne y se divertido. Y no solo eso, también cuenta con grandes hitos en billar, bowling, bochas y básquetbol, demostrando su diversidad y su capacidad para adaptarse a los tiempos actuales.
