Hernán Trigo, el hombre del PRO que suena como candidato a la intendencia de Necochea en la línea de Patricia Bullrich, fue incorporado como asesor legal con firma en el Puerto de Quequén. No es un cargo honorario ni una consultoría periférica: su firma tiene validez jurídica sobre los actos del Consorcio.

El dato que agrava el cuadro es que Trigo mantiene una relación personal directa con el gerente general de Terminal Quequén, el mismo operador que actualmente negocia la prórroga de su concesión portuaria. Gremios, cámaras empresariales y la propia interna del PJ bonaerense ya comenzaron a encender las alarmas.

“Un operador del PRO con firma habilitada en el puerto, y su amigo personal negociando la renovación de la concesión. El conflicto de intereses se ve a simple vista.”

Una designación que genera ruido político

Lo que en el mapa político local nadie esperaba terminó ocurriendo, y con nombre y apellido. Hernán Trigo —abogado, ex presidente del Concejo Deliberante de Necochea y uno de los perfiles más identificados con la línea dura del PRO bonaerense— desembarcó como asesor legal con firma en el Puerto de Quequén.

No se trata de un asesor consultivo ni de un colaborador externo. La designación incluye firma habilitada, lo que implica que su rúbrica tiene validez jurídica plena sobre los actos del Consorcio de Gestión. En otras palabras: no solo opina, sino que suscribe decisiones institucionales.

La operación desde adentro del Consorcio

La incorporación fue ejecutada desde el propio Consorcio. Trigo ingresó de la mano de Carrillo, presidente interino del organismo, y contó con el aval explícito del subdirector de Puertos de la Provincia de Buenos Aires, Juan Cruz Lucero.

Ambos funcionarios responden, en última instancia, a la órbita del gobernador Axel Kiciloff. Por eso, dentro del escenario político provincial, la designación no es vista como un movimiento técnico sino como una señal política de alto voltaje.

El punto crítico: la concesión portuaria

El punto más sensible del caso aparece en la relación entre Trigo y el gerente general de Terminal Quequén, operador clave en las negociaciones actuales para extender la concesión portuaria.

La combinación de un asesor con firma institucional dentro del puerto y un vínculo personal con quien negocia una concesión estratégica genera cuestionamientos inmediatos sobre posibles conflictos de interés.

Alarmas en el sistema político y empresarial

Sectores sindicales, cámaras empresariales vinculadas a la actividad portuaria y referentes de la política bonaerense comenzaron a manifestar preocupación por la situación.

El temor es que una decisión administrativa termine teniendo consecuencias institucionales, económicas y políticas en uno de los puertos cerealeros más importantes de la provincia de Buenos Aires.

Mientras tanto, la designación de Trigo sigue generando repercusiones en Necochea y en el tablero político provincial, donde cada movimiento dentro del sistema portuario suele tener impacto directo en la economía regional.

Por L.VAREC

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