En un escenario de alta inflación y pérdida de poder de compra, el gobierno local de Sauce de Luna se ve obligado a tomar medidas extremas para poder pagar a sus empleados. El intendente Alcides Alderete, ante la falta de liquidez, reemplazó un bono no remunerativo de $30.000 por un ticket canasta de $50.000 para poder completar los haberes de los trabajadores municipales.
Este gesto es un reflejo de la crisis económica que atraviesa la provincia y el país en general. La inflación arrasa con los bolsillos de los consumidores, y la administración pública no es inmune a esto.
Según el informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA), los precios de los distintos cortes de carne vacuna aumentaron un 10,6% en el Área Metropolitana de Buenos Aires durante marzo y acumulan una suba del 68,6% en el último año.
En la Ciudad de Buenos Aires, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se aceleró al 3% en el tercer mes del año, frente al 2,6% registrado en febrero. El principal impulso provino de Carnes y derivados (6,3%), un salto que fue parcialmente compensado por las bajas estacionales en frutas y verduras.
La presión sobre el bolsillo de los consumidores fue dispar, y la carne aumentó menos en los supermercados (7,1%) que en las carnicerías de barrio, donde el incremento trepó al 12,2% mensual.
