El arquero argentino Esteban Andrada, que juega en el Real Zaragoza de la Segunda División de España, se vio involucrado en un incidente violento durante un partido contra el Huesca. En el final del encuentro, que terminó con derrota para su equipo por 1 a 0, Andrada empujó a Jorge Pulido, recibió su segunda tarjeta amarilla y, ya expulsado, volvió a buscar al defensor central y lo golpeó con un puñetazo, lo que desencadenó una pelea entre los jugadores.
El incidente generó un gran revuelo y el capitán del Real Zaragoza, Francho Serrano, salió a pedir disculpas en nombre del club. “No sé qué ha pasado. Tengo que pedir disculpas. El Real Zaragoza no representa esto. Estamos dolidos por la derrota”, dijo Serrano.
Por su parte, Andrada también se disculpó públicamente por su comportamiento. “Estoy muy arrepentido de lo sucedido. No es una buena imagen para el club, para la gente y menos para un profesional como lo soy”, dijo el arquero.
Andrada, que tiene un pasado en Boca Juniors y la Selección Argentina, aseguró que se salió de contexto y reaccionó de manera inapropiada. “Estoy muy arrepentido. A lo largo de mi carrera he tenido una sola expulsión, la he tocado afuera del área con la mano. Se puede ver en mi trayectoria que fue una situación límite, me salí de contexto y reaccioné de esa forma”, explicó.
El arquero también pidió disculpas a Jorge Pulido, el jugador que recibió el golpe. “Estoy muy arrepentido y no lo volveré a hacer porque sé que soy una persona pública, un profesional con muchos años de carrera. También quiero pedirle disculpas a Jorge Pulido porque somos colegas y sinceramente fue un acto mío que me desconecté en ese momento”, dijo Andrada.
El incidente ha generado mucho debate en la comunidad futbolística y ha llevado a la reflexión sobre la importancia de mantener la calma y la conducta deportiva durante un partido.
