La FIFA diseña un esquema económico para los árbitros del Mundial 2026
La FIFA ha diseñado un esquema económico innovador para los árbitros del Mundial 2026. Un esquema económico desafiante El esquema implica la combinación de pagos fijos y bonificaciones por cada partido dirigido, lo…
La FIFA ha diseñado un esquema económico innovador para los árbitros del Mundial 2026.
Un esquema económico desafiante
El esquema implica la combinación de pagos fijos y bonificaciones por cada partido dirigido, lo que podría llevar a los árbitros a recibir ingresos totales cercanos a los $300.000
El cuerpo arbitral más grande de la historia
Para esta edición, la FIFA conformó el cuerpo arbitral más grande de la historia, integrado por 52 árbitros principales, 88 árbitros asistentes y 30 oficiales de video.
Árbitros reconocidos
Entre los árbitros más reconocidos se encuentran el polaco Szymon Marciniak, los ingleses Michael Oliver y Anthony Taylor, y el argentino Facundo Tello.
Preparación exhaustiva
La preparación de los árbitros incluye evaluaciones físicas, técnicas y psicológicas realizadas durante varios años por la FIFA.
Seminarios y simulaciones
Los jueces seleccionados participan en seminarios, entrenamientos específicos y simulaciones de situaciones de partido con tecnología VAR antes del inicio del torneo.
Promoción de la neutralidad
La FIFA mantiene una política de estricta neutralidad, por lo que ningún árbitro puede dirigir partidos de su propio país.
Remuneraciones significativas
Las remuneraciones de los árbitros son significativas, especialmente durante las fases de grupos y eliminación directa.
Un árbitro principal podría recibir entre $70.000 y más de $100.000 únicamente por haber sido seleccionado para integrar el cuerpo arbitral del Mundial.
Además, los árbitros principales percibirían $3.000 a $5.000 por encuentro durante la fase de grupos, mientras que en las rondas de eliminación directa podrían alcanzar los $10.000 por partido.
Por su parte, los árbitros asistentes y los encargados del VAR también recibirán compensaciones importantes, aunque inferiores a las de los jueces principales.
Ser árbitro de una Copa del Mundo es el máximo reconocimiento dentro de la carrera arbitral, y en 2026, las remuneraciones serán las más altas de la historia del fútbol mundial.