Argentina se ubica en el último lugar del ranking de inversiones extranjeras de la OCDE
Hace unos días, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) publicó sus últimos datos sobre la inversión extranjera directa (IED) en la región, y el resultado no deja de sorprender. Argentina…
Hace unos días, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) publicó sus últimos datos sobre la inversión extranjera directa (IED) en la región, y el resultado no deja de sorprender. Argentina se ubicó en el último lugar del ranking, detrás de Brasil, México, Chile, Colombia y Costa Rica. Es evidente que la economía argentina sigue enfrentando serias dificultades para atraer capitales externos.
Según los datos de la OCDE, Argentina apenas superó los US$ 3.100 millones, mientras que Brasil lidera cómodamente la tabla con más de US$ 76.000 millones.
Los expertos señalan que la energía y el sector extractivo no alcanzan para generar un proceso amplio de atracción de capitales. Existen seis nudos clave que explican el freno de mano de los inversores. El principal es el derrumbe del mercado interno, que frena los incentivos para ampliar la capacidad productiva. Otros factores son el freno a la obra pública, la sequía de financiamiento, el retraso cambiario, la incertidumbre macro y la crisis en la base laboral.
La consultora Fundación Capital reconoció avances en las variables fundamentales de la actual administración, pero remarcó que las empresas aún chocan con restricciones de acceso al mercado de cambios (cepo). El efecto de esperar y ver (wait and see) se presenta como un factor político clave para los próximos meses, debido a la cercanía de las elecciones presidenciales de 2027.
La inversión extranjera directa es un motor importante para la economía de cualquier país. Sin embargo, para que sea un proceso exitoso, es necesario consolidar reglas de juego estables y reducir el ‘costo argentino’, como las retenciones y trámites burocráticos.
