El desafío de la fertilidad en la agricultura argentina
La agricultura argentina se enfrenta a un desafío importante con respecto a la fertilidad de su suelo. En un contexto de fuerte expansión del cultivo y altos niveles de extracción de nutrientes sin compensación…
La agricultura argentina se enfrenta a un desafío importante con respecto a la fertilidad de su suelo. En un contexto de fuerte expansión del cultivo y altos niveles de extracción de nutrientes sin compensación suficiente mediante fertilización, el suelo ya no puede aguantar más, según Mirian Barraco, especialista del INTA. La situación es particularmente preocupante en zonas productivas que han acumulado años de pérdida de fertilidad.
La expansión del girasol en la región, impulsada por mejores precios internacionales y cambios en las estrategias productivas, se ve afectada por el aumento de costos en fertilizantes y combustibles, lo que lleva a reducir aplicaciones o postergar reposiciones necesarias para conservar la salud del suelo.
El problema no sólo impacta sobre la producción futura, sino también sobre la sustentabilidad de los sistemas agrícolas a mediano y largo plazo. La discusión sobre fertilización y deterioro de caminos rurales ya aparece entre las principales preocupaciones de productores de la región. Es fundamental mantener rindes altos sin degradar el suelo y evitar procesos de degradación difíciles de revertir.
Desde el INTA remarcan que el desafío hacia adelante no pasa solamente por aumentar la producción, sino por sostener modelos agrícolas que permitan conservar la fertilidad y evitar procesos de degradación. El debate vuelve a poner en tensión productividad, rentabilidad y sustentabilidad en uno de los sectores económicos más importantes del país.
