En un contexto de crisis del sistema político local, el radicalismo de Necochea está tomando medidas para reorganizarse internamente con miras a la construcción de una alternativa de gobierno hacia 2027. La estrategia busca la unidad partidaria y una mayor apertura hacia otros sectores.
El primer paso en este proceso será la sustitución de las autoridades del comité local, cuyo cronograma ya está en marcha. La figura del exintendente Daniel Molina parece ser la principal opción para conducir el partido, contando con el consenso mayoritario y la condición de que su candidatura sea el resultado de una lista de unidad.
Desde el espacio, se considera a Molina como una figura convocante, con experiencia y sin pretensiones personales futuras, lo que permite ordenar al radicalismo y proyectarlo hacia afuera. Su liderazgo podría ser el punto de partida para reconstruir el protagonismo político del partido.
La estrategia no se limita solamente a lo partidario, sino que busca avanzar hacia una construcción más amplia que exceda al radicalismo y convenza a otras fuerzas políticas y sectores independientes de la sociedad.
Este proceso se desarrolla en medio de un diagnóstico crítico de la realidad política local. Se considera que Necochea está atravesando un momento de fuerte deterioro institucional, con un oficialismo debilitado y una oposición que aún no logra consolidar una propuesta sólida.
En este escenario, se cuestiona con dureza la gestión del intendente Arturo Rojas, que se califica como un "gobierno inmovilizado" con escasa capacidad de respuesta y sin generación de debates sobre temas estructurales de la ciudad.
Se advierte que la ciudad no está discutiendo planificación urbana, servicios, residuos ni su relación con actores clave como la Usina o el Puerto. Se falta una mirada estratégica de desarrollo.
Se también se destacó la ausencia de liderazgos fuertes en el escenario político local, lo que abre un panorama de incertidumbre de cara a las próximas elecciones. Se planteó que hoy no hay figuras carismáticas y que el voto probablemente sea más en contra que a favor de alguien.
A nivel interno, el radicalismo enfrenta su propia crisis, con dificultades para conectar con la sociedad y hacer visibles sus propuestas. En ese sentido, se reconoce la necesidad de mejorar la comunicación política, fortalecer la estrategia y generar espacios de debate más abiertos.
En cuanto al escenario nacional y provincial, la postura es clara: construir una alternativa propia, sin alinearse ni con el gobierno de Javier Milei ni con el kirchnerismo. Se sostuvo que ese es el camino incómodo, pero es el que representa nuestra identidad.
Finalmente, se cuestionó el lanzamiento anticipado de candidaturas dentro del propio espacio, como la de Alberto Esnaola, ya que no responden a la realidad política actual ni cuentan con el respaldo suficiente.
Se sostuvo que el desafío no es pelearse con la realidad, sino construir una alternativa posible, sostenible y con contenido para que la sociedad pueda debatir el futuro de Necochea.
Con la elección interna como punto de partida, el partido busca salir de su letargo y volver a posicionarse como una opción competitiva en un escenario político abierto y sin liderazgos dominantes.
