La crisis del campo de Necochea, una advertencia del deterioro de la red vial rural
La Sociedad Rural de Necochea ha emitido una crítica clara sobre la situación que atraviesa el campo de la ciudad, afirmando que la crisis no comenzó con las inundaciones, sino que es el resultado del deterioro de la…
La Sociedad Rural de Necochea ha emitido una crítica clara sobre la situación que atraviesa el campo de la ciudad, afirmando que la crisis no comenzó con las inundaciones, sino que es el resultado del deterioro de la red vial rural y la falta de inversión en mantenimiento.
El presidente de la entidad, Eugenio Cardenau, sostuvo que la situación actual es previsible y que el sector ha venido reclamando por el estado de los caminos rurales durante años. "La crisis era previsible. Hace años que venimos reclamando por el estado de los caminos rurales y advirtiendo que había que actuar antes de que llegaran años con mayores precipitaciones"," manifestó.
Cardenau destacó que el exceso hídrico agravó un escenario delicado, pero no fue el origen del problema. Según él, el deterioro de los caminos rurales es muy anterior a las lluvias, y es un reclamo que el campo viene realizando desde hace mucho tiempo.
Uno de los principales cuestionamientos de la Sociedad Rural es el mantenimiento de la red vial. Cardenau afirmó que Necochea cobra una de las tasas viales rurales más altas de la provincia de Buenos Aires, duplicando lo que abonan productores de algunos distritos vecinos, aunque esa recaudación no se traduce en un servicio acorde.
Las inundaciones dificultaron severamente el panorama, pero no fueron la causa principal del problema. Según Cardenau, el principal obstáculo sigue siendo la falta de acceso a los campos, lo que mantiene paralizada gran parte de la actividad agropecuaria.
La Sociedad Rural pide que se resuelva el problema de la red vial rural para que el campo pueda seguir trabajando y produciendo.
La situación en números
Según el INTA, aproximadamente 25.000 hectáreas estaban afectadas por las inundaciones. Sin embargo, Cardenau afirmó que esa superficie seguramente disminuyó con el paso de las semanas.
La falta de acceso a los campos ha provocado que no se puedan sacar cereal, no se puedan ingresar semillas, fertilizantes y maquinaria, ni se puedan mover hacienda. Esto ha generado enormes dificultades para los productores.
La preocupación excede al campo
Para Cardenau, las consecuencias económicas de esta situación todavía son difíciles de cuantificar. Sin embargo, advirtió que el impacto puede ser significativo para la región.