Un mes para la celiaquía: nutricionistas y médicos remarcan la importancia de un diagnóstico temprano
La importancia de un diagnóstico temprano En el marco del mes de la celiaquía, varios profesionales de la salud han subrayado lo crucial que es el diagnóstico temprano, la educación alimentaria y el acompañamiento…
La importancia de un diagnóstico temprano
En el marco del mes de la celiaquía, varios profesionales de la salud han subrayado lo crucial que es el diagnóstico temprano, la educación alimentaria y el acompañamiento emocional para aquellos que deben comenzar una dieta libre de gluten.
En diálogo con el programa Esta Mañana de NecRadio 98.3, la nutricionista Jimena González Procopio, quien además es celíaca, explicó que el impacto inicial suele ser muy fuerte, especialmente cuando el diagnóstico llega en la adolescencia o en la adultez.
“El paciente llega y dice: ‘¿Y ahora qué hago?’”, señaló González Procopio.
La profesional contó que descubrió su enfermedad a los 19 años, mientras estudiaba nutrición en Mar del Plata, luego de años de síntomas que atribuía al estrés y a la vida universitaria.
“Tenía inflamación intestinal, descomposturas, cansancio y caída del pelo”, recordó.
Según explicó, el diagnóstico definitivo se realiza mediante estudios específicos y endoscopía, aunque muchas veces los síntomas pueden confundirse con otros trastornos digestivos o cuadros de estrés.
Ese punto fue crucial en la entrevista, ya que uno de los puntos más importantes fue el impacto social y emocional que genera la enfermedad. “No es solamente dejar las harinas. Cambia toda la rutina”, sostuvo González Procopio.
En ese sentido, la nutricionista recomendó utilizar utensilios exclusivos, mantener alimentos separados en la heladera y evitar productos a granel o preparados en lugares sin controles adecuados.
Enfatizó que “una mínima traza de gluten puede generar una reacción”, por lo que es primordial controlar la exposición.
Además de la importancia de la limpieza y control, la nutricionista remarcó que es esencial que los restaurantes, clubes y eventos sociales incorporen opciones realmente aptas para personas celíacas. Algo que, según expresó, es crucial para evitar la exclusión social a causa de la enfermedad.
“No alcanza con tener una empanada sin gluten congelada”, afirmó con firmeza.
También se destacó que muchos pacientes atraviesan un proceso emocional complejo al comienzo del tratamiento, especialmente por las limitaciones sociales
“Tenés que organizarte todo el tiempo: qué vas a comer, dónde y cómo”, indicó.
Por último, González Procopio dejó un mensaje para todos aquellos que recibieron el diagnóstico de celiaquía recientemente: “Al principio cuesta, pero después uno aprende a convivir y puede tener una muy buena calidad de vida”, concluyó.
Un paso importante hacia la inclusión
Aunque la concientización sobre la enfermedad es cada vez mayor, todavía hay mucho camino por recorrer. Sin embargo, los profesionales han hecho un llamado a la atención acerca de que la alimentación debe ser consciente y controlada para una vida de calidad, incluso después de descubrir el diagnóstico.
