Argentina en el centro del interés de la administración de Trump
En un movimiento destinado a fortalecer la relación entre la Casa Blanca y la Casa Rosada, la administración de Donald Trump ha convocado a Santiago Caputo, el principal estratega del presidente Javier Milei.El objetivo…
En un movimiento destinado a fortalecer la relación entre la Casa Blanca y la Casa Rosada, la administración de Donald Trump ha convocado a Santiago Caputo, el principal estratega del presidente Javier Milei.
El objetivo del encuentro, desarrollado en el Departamento de Estado, es supervisar la marcha del plan de gobierno y evaluar los riesgos que las recientes crisis internas suponen para el proyecto de reelección del mandatario libertario.
Según fuentes diplomáticas, el equipo de Trump busca obtener garantías sobre la estabilidad política de Argentina y evaluar la capacidad de gestión para sostener las reformas en un año electoral.
La preocupación en Washington
La administración Trump considera a la Argentina un aliado estratégico, pero no está dispuesta a ver cómo el proyecto naufraga por errores no forzados.
El punto central de la preocupación estadounidense es el desgaste de la imagen pública de la gestión Milei, acelerado por el escándalo que rodea al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El impacto del “Caso Adorni”
La investigación sobre su patrimonio y las recientes declaraciones juradas han perforado el discurso de transparencia y austeridad del gobierno, un activo que Trump considera vital para que Milei logre su reelección en 2027.
En Washington temen que el gobierno pierda el control de la agenda legislativa mientras intenta “blindar” a Adorni.
Encuestas en alerta: Los últimos sondeos que maneja el Partido Republicano muestran una caída en la intención de voto del núcleo duro libertario debido a las sospechas de corrupción.
Agenda reservada en Washington
Santiago Caputo arribó acompañado por el embajador Alec Oxenford, buscando desactivar las alarmas.
Se espera que el asesor presidencial presente un plan de “relanzamiento” de la gestión que incluya un endurecimiento de la disciplina interna y nuevas medidas económicas para frenar la caída del consumo.
La esperanza es recuperar el oxígeno político necesario antes de las legislativas de 2025 y la posterior presidencial.
