En un análisis reciente, el consultor político Sergio Berensztein analizó el descenso en la imagen positiva del presidente Javier Milei, destacando que si bien hay un impacto por las medidas de ajuste, existen factores simbólicos y de gestión que están empezando a pesar más en la opinión pública de lo que el Gobierno admite.
Según Berensztein, el descenso real en la popularidad presidencial se registra en una caída de aproximadamente 13 puntos. Si bien Milei nunca gozó de una aceptación masiva desbordante, su base de apoyo siempre fue sólida pero acotada.
Una de las críticas más importantes del análisis de Berensztein es que la economía no es el único motor del descontento. El consultor alertó sobre la filtración de temas éticos en la narrativa oficialista, citando específicamente las polémicas vinculadas al vocero presidencial, Manuel Adorni.
‘El tema de la corrupción logró penetrar en la opinión pública. Esto es peligroso para un gobierno que construyó su identidad sobre la base de la lucha contra la ‘casta’ y los privilegios’, señaló Berensztein.
La advertencia del analista sugiere que el Gobierno enfrenta un desafío doble: mantener la paciencia de la sociedad frente a la recesión y cuidar la ejemplaridad.
Los votantes de Milei pueden tolerar el ajuste económico si sienten que el sacrificio es compartido, pero la percepción de ‘viejas prácticas’ en el entorno presidencial erosiona esa confianza mucho más rápido que la inflación.
Concluyendo, Berensztein sostiene que el Gobierno necesita tomar medidas para restaurar la confianza y evitar que la opacidad y la corrupción sigan debilitando la imagen de la Presidencia.
