El Sudeste bonaerense se encuentra en alerta por el paro de transportistas que ha paralizado la actividad en Puerto Quequén. El conflicto, que ya dura casi tres semanas, ha generado un cuello de botella logístico en pleno pico de la cosecha de granos gruesos, dejando consecuencias económicas alarmantes para toda la región.
Las Sociedades Rurales del Sudeste, nucleadas en CARBAP, emitieron un comunicado de carácter «urgente» solicitando la mediación inmediata del Gobierno Provincial y organismos competentes para destrabar el conflicto. El paro de transportistas tiene un impacto millonario y logístico, con pérdidas estimadas de al menos 450 millones de dólares y buques afectados que permanecen en rada con altísimos costos diarios por espera.
Ante la parálisis, varios buques han comenzado a redireccionar su logística hacia otros puertos argentinos o incluso hacia Brasil. Los agricultores se ven obligados a enviar su mercadería a Bahía Blanca, asumiendo fletes mucho más costosos. Las instituciones advierten que el productor agropecuario terminará siendo el «eslabón más débil» de la cadena.
El conflicto se debe a la falta de acuerdo tarifario entre los transportistas y los dadores de carga. A pesar de que el conflicto se ha ido solucionando en otras terminales portuarias del país, en Quequén la situación se encuentra estancada. La Federación Argentina de Transportistas de Cargas (FATRAC) confirmó que la última mesa de diálogo en el Ministerio de Transporte bonaerense fracasó.
Mientras los transportistas sostienen la medida de fuerza, el flujo comercial de las comunidades del sudeste bonaerense permanece estancado. Las Sociedades Rurales concluyeron su descargo instando a que todos los actores de la cadena —transportistas, acopios y Estado— logren «movilizar la economía regional» en un momento donde la fluidez comercial es vital para la supervivencia del sector.
La Administración Provincial, bajo la dirección de Axel Kicillof, tiene la responsabilidad de intervenir para resolver con la mayor celeridad posible esta situación. El Puerto de Quequén es de jurisdicción provincial y la provincia debe tomar medidas efectivas para restaurar la normalidad en la cadena agropecuaria del Sudeste.
