La economía del hogar: Historias familiares y patrones inconscientes que nos atan
La economía del hogar no siempre se limita a decisiones actuales o al contexto económico. Muy a menudo, está atravesada por historias familiares y patrones inconscientes que se repiten generación tras generación.Así lo…
La economía del hogar no siempre se limita a decisiones actuales o al contexto económico. Muy a menudo, está atravesada por historias familiares y patrones inconscientes que se repiten generación tras generación.
Así lo explicó la consultora Sabrina Casal, especialista en bioexistencia consciente, quien compartió una mirada diferente sobre la relación con el dinero en el programa Esta Mañana de NEC Radio 98.3.
"La economía es parte de la valorización que uno tiene y es completamente modificable a través de la conciencia", señaló Casal.
Según ella, las dificultades económicas, los fracasos en emprendimientos o incluso la imposibilidad de generar ingresos pueden estar vinculados a experiencias vividas por antepasados, que quedan registradas a nivel inconsciente.
"Muchas veces repetimos historias que ni siquiera conocemos", sostuvo Casal, al remarcar que situaciones como pérdidas, separaciones o conflictos familiares ligados al dinero pueden influir en las decisiones actuales.
Casal planteó que algunos bloqueos económicos pueden estar asociados con experiencias desconocidas y subconscientes.
Además, destacó que la relación con el dinero también se construye desde la infancia, en función de lo que se vivió en el entorno familiar.
"Si en casa el dinero era conflicto, pelea o preocupación, uno crece con esa información", señaló.
La especialista también abordó el vínculo entre economía y pareja, al considerar que muchas relaciones se estructuran en base a modelos inconscientes de abundancia o escasez.
"Podemos crear parejas que repitan esos patrones, tanto en la forma de generar ingresos como en la manera de administrarlos", afirmó.
Casal destacó que todo es trabajable. Con conciencia se puede cambiar la relación con el dinero y es importante reflexionar sobre las propias creencias.
"Hay que preguntarse qué pensamos del dinero, qué juicios tenemos y para qué lo queremos", concluyó.