En el marco de la convocatoria a elecciones internas en la Unión Cívica Radical, con cierre de listas previsto para el 8 de mayo, los distintos sectores del partido están impulsando la posibilidad de alcanzar una lista de consenso.
Este objetivo tiene como fin evitar una interna que, según coincide la mayoría de los referentes, podría profundo el desgaste del partido, que ya se encuentra en una posición incómoda debido a la coyuntura política provinciana y nacional.
El dirigente Martín Molina confirmó que existen conversaciones en marcha con dirigentes de diferentes líneas internas y subrayó la importancia de buscar acuerdos que permitan a la fuerza política recuperar su capacidad de convocatoria, especialmente hacia los jóvenes.
Molina planteó que el desafío central del partido es reconstruir su capacidad de convocatoria, especialmente hacia los jóvenes, y destacó la importancia de recuperar una cultura participativa que caracterizó históricamente al radicalismo.
La idea es volver a posicionar al partido como una herramienta de representación activa dentro del distrito y ofrecer respuestas concretas a las demandas de la sociedad, en temas como educación, empleo y oportunidades.
Con la convocatoria de elecciones internas ya en curso, el radicalismo local enfrenta semanas decisivas para definir su conducción y, sobre todo, su rumbo en un escenario político que exige renovación, cohesión y capacidad de adaptación.
