En un esfuerzo por reemplazar el Programa Hogar, el Gobierno nacional puso en marcha un nuevo esquema de subsidios para la compra de garrafas de 10 kg. Este cambio forma parte de una reestructuración más amplia de la asistencia energética y propone una modificación clave: el beneficio ya no se paga de manera directa, sino a través de reintegros.
El nuevo sistema se implementa mediante el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), donde los usuarios deberán inscribirse obligatoriamente para poder acceder. Para definir quiénes califican, el Estado cruza datos de Anses y otros organismos, evaluando ingresos, situación patrimonial y composición del hogar.
En cuanto a los montos, el subsidio fue fijado en $9.593 por cada garrafa de 10 kg. La cobertura será variable según la época del año: de abril a septiembre se reconocerán hasta dos unidades mensuales, mientras que de octubre a marzo el beneficio alcanzará una garrafa por mes.
El dinero se acreditará mediante reintegro en una cuenta bancaria (CBU) o billetera digital. El programa está dirigido a hogares de bajos ingresos que no cuentan con acceso a la red de gas natural.
Para acceder, deberán cumplir con requisitos como no tener conexión domiciliaria, contar con ingresos dentro de los límites establecidos, estar inscriptos en el ReSEF y superar una evaluación socioeconómica. La inscripción es obligatoria y se realiza de forma online a través del sitio oficial argentina.gob.ar/subsidios.
El precio de la garrafa hoy en día oscila entre $19.000 y $25.000.
¿Cómo funciona el ReSEF?
Para inscribirse en el ReSEF, los usuarios deben completar un formulario con sus datos personales y del hogar, esperar la validación del sistema y, una vez aprobados, recibir la confirmación de alta en el registro.
A partir de ese momento, el subsidio se acreditará automáticamente como reintegro luego de cada compra de garrafa.
